Gobierno corrupto

La corrupción no le importa a nadie,
es el fenómeno que define estos tiempos
donde los más corruptos hablan
y dicen cada día que luchan contra ella,
como los magos que te muestran las manos limpias
mientras corrompen la realidad.

José Saramago

Corromper es el acto de destruir la integralidad de algo o alguien, la corrupción es la acción de corromper y corrupto es quien corrompe, esta simple explicación se hace necesaria antes de abordar este tema que tiene la intención de aportar a la construcción consciente de una nueva sociedad. La palabra íntegro está compuesta del prefijo negativo “in” y “tegro” que viene del latín tangere (tocar) y como concepto su definición mas concreta sería “no tocado por el mal”, el problema es que el concepto de “maldad” es relativo, cada cultura, cada época, cada sociedad y cada individuo tiene su propia definición de maldad, así que para algunos es una virtud el “merecer” más privilegios que otros, por herencia, por su color de piel, su aspecto físico, su posición política, económica, laboral o moral. Sólo vea su entorno y reflexione un poco, se dará cuenta que todos los seres humanos buscan sacar ventaja sobre los demás; los empleados del seguro social atenderán mejor y más rápido a su familia, los maestros a sus hijos, los jueces a sus amigos, el mecánico a la mujer bonita, la mesera al hombre guapo, pues todo es corrupción, hasta el que usted le procure mayores beneficios a cualquiera de sus hijos por encima de los demás niños, o ceder el asiento a una mujer por su aspecto es corrupción porque altera el concepto de igualdad.

La integridad como valor humano no es propio de las instituciones, son las personas las que pueden ser íntegras o corruptas, no los gobiernos o las instituciones al igual que la ética. Cuando decimos “gobierno corrupto” lo que estamos diciendo es que todos los miembros del gobierno son corruptos, cuestión que aunque pareciera real es improbable (debe existir uno que no lo sea) aunque en mi experiencia personal no he conocido a nadie en el mundo (le he preguntado a miles) que no robara algo durante su vida, desde el cambio del mandado, un dulce o un lápiz; bajo esta premisa todos los seres humanos somos corruptos. (Si usted no ha robado nunca nada en su vida me gustaría que me lo hiciera saber).

Escribió en 1600 William Shakespeare en la escena IV del tercer acto de Hamlet:

  • (a Ofelia) ¡Oh! ¡Oh! ¿Eres honesta? ¿Eres hermosa? si eres honesta y hermosa, no debes consentir que tu honestidad trate con tu belleza. El poder de la hermosura convertirá a la honestidad en una alcahueta, antes que la honestidad logre dar a la hermosura su semejanza, en otro tiempo se tenía esto por una paradoja; pero en la edad presente es cosa probada.
  • (Refiriéndose a los gobernantes) Yo soy medianamente bueno; pero al considerar algunas cosas de que puedo acusarme, sería mejor que mi madre no me hubiese parido. Yo soy muy soberbio, vengativo, ambicioso; con más pecados sobre mi cabeza que pensamientos para explicarlos, fantasía para darles forma, ni tiempo para llevarlos a ejecución. ¿A qué fin los miserables como yo han de existir arrastrados entre el cielo y la tierra? Todos somos insignes malvados; no creas a ninguno de nosotros.

Aquí el maestro Shakespeare después de 500 años nos da una clase de ética y política vigente hasta nuestros días, en donde la belleza y el poder corrompen la honestidad y al gobierno.

Por lo que me gustaría afirmar que la corrupción y la maldad deben ser actos que conscientemente se hacen para dañar a las personas, las instituciones o las estructuras, es decir; la ignorancia sí te exime de la maldad o la corrupción, cuando una persona tira basura en la calle, usa desechables, plásticos, unicel, toma refresco, come chatarra, o beneficia a su hijo por encima de los demás, puede ser exculpada por falta de conciencia universal.

Pero el que un gobernante que en la actualidad priorice proyectos que corrompan a la naturaleza por beneficio económico, o prefiera un proyecto educativo por beneficio político, o prefiera el beneficio económico del dueño de una mega empresa por encima de el de miles de pequeños productores, o permita que roben el agua de las comunidades con concesiones “legales” para beneficio económico de muy pocos, lo hace ser un gobernante corrupto, porque no puede alegar desconocimiento o ignorancia, porque sabe perfectamente que corrompe el futuro de su patria y el futuro de sus ciudadanos por un poco de poder económico o político.

Así que espantarnos por un acto de infantil de corrupción como el hecho de que la Dra. Beatriz Gutiérrez Muller aproveche su condición de esposa del Presidente de la República para ser venerada por sus ínfulas artísticas y use los recursos del gobierno para hacerse publicidad en su naciente carrera de cantante, que si no fuera la esposa del Presidente no sería escuchada ni considerada para compartir escenario con cantantes consagradas (porque como podría negarse cualquier artista a hacerle el favor a la esposa del presidente) pues este pequeño acto de obvia corrupción no es nada en comparación con las canonjías que se le han dado a Nestlé por parte de su señor esposo, porque en el caso de ella no pasa de ser una puntada graciosa propia de la esposa de un mandatario (hasta podría invitar a Marthita, la Calderona y a la Gaviota para formar un espectáculo y anunciarse como el cuarteto de “Las precisas” con mucho éxito).

Pero en el caso del Presidente, afectar a miles de productores de buen café, provoca una catástrofe ambiental y despoja de agua a la tierra y sus comunidades actuales y futuras, y eso solo es uno de los más de 200 megaproyectos que se solapan en México, estos proyectos hasta tendrían el pretexto del pago de compromisos electorales y la inmediatez económica para “generar empleos” que dista mucho de un proyecto en el que cada mexicano pueda crear y ser dueño de su trabajo, pero el proyecto educativo aprobado como “reforma”, consolida un posicionamiento de carácter ideológico que nada tiene que ver con el inmediatismo porque se trata de cómo será la formación de los más jóvenes; por la importancia de su significado, porque es el futuro posible para lo que queda de nación por lo que con la aprobación del dictamen de reforma a los artículos 3, 31 y 73 constitucionales será muy difícil trascender lo que en este momento tenemos como sistema educativo, porque no sólo se dejan intactas las bases de un modelo formativo individualista y rígido, sino que también se perpetúa una visión profundamente mercantil de la educación por lo que no es una reforma, es sólo un “Pacto por México renovado” con los partidos perdedores en la contienda electoral pasada. En el dictamen aprobado prácticamente quedaron todos los planteamientos que se hacían en la reforma educativa de 2013, se mantienen no sólo los conceptos básicos del neoliberalismo como las competencias, la calidad, ampliados con el de la excelencia que son conceptos propios de la producción y anti educativos, sino que también se dejan intactos los modelos de evaluación, que sin ser punitivos están ligados a la permanencia y establecen mecanismos rígidos de ingreso, permanencia y reconocimiento.

El dictamen deja sin cambios una visión más que humanista, individualista del derecho a la educación, donde se da a la persona el derecho a exigirla, pero desde una visión que no es de respeto a los derechos sociales a la educación, y lo más importante es que deja sin cambio alguno la herencia de problemas que se gestan dentro de las escuelas, a los cuales no se da solución con esta nueva iniciativa. Por el contrario, se deja una base aún más rígida porque hay enunciados del nuevo marco normativo que establecen una amplia injerencia en lo que podrá hacer la escuela.

Dejan de lado un verdadero fortalecimiento de las escuelas normales y que sean sus egresados quienes estén frente a las aulas, sino que también se pretenda crear un nuevo organismo evaluador con muchas más competencias que el que sigue vigente, incluso en algunas de ellas actuarían por encima de la propia Secretaría de Educación Pública.

Aunado a un contradictorio Secretario de Educación que reconoce que no reprobar a los alumnos de 1ero y 2do. de primaria es una medida tomada por “la carga administrativa que generó a los docentes la aplicación de nuevos mecanismos de evaluación y dice que reprobar estigmatiza que “hay mucha investigación de que es mejor darle un acompañamiento personal a cada alumno para ver qué problemas tiene: familiares, de violencia, de nutrición, y resolver esos problemas…imagínense ustedes si no es ridículo reprobar a un niño porque tiene faltas…”. Según el acuerdo firmado por él y publicado en el Diario Oficial de la Federación, si un alumno falta más del 80% será reprobado y ahora dice que es ridículo reprobar por faltas. Lo que es ridículo es que pretenda que los docentes resuelvan el hambre y la violencia intrafamiliar desde el aula, o que crean que con el apoyo económico asistencialista otorgado por el gobierno se acabará con la pobreza, mientras el gobierno no entienda o no quiera entender que la pobreza es un concepto creado para el control de la riqueza real que es la tierra y la cultura de los pueblos y que esta se combate con autonomía, el concepto de la pobreza y los pobres son el mejor negocio del neoliberalismo; tal vez por eso sean “bienaventurados”.

Y si los maestros no pudieron aplicar los mecanismos de evaluación “por carga administrativa” menos podrán generar un acompañamiento y diseñar estrategias de aprendizaje para cada alumno cómo sería lo ideal. Y lo que está estigmatizando a esta generación no es reprobar, es el aumento de la violencia real, estructural y sistémica implícita y explicita en la práctica docente, en las relaciones laborales, económicas, ambientales y en la sociedad a la que han contribuido de gran manera los militares ahora disfrazados de Guardia Nacional.

Lo más triste es que la educación quedó igual que antes de EPN totalmente deficiente, y con toda la corrupción y perversión que distingue a cada sector escolar y la única preocupación del “Ejército Intelectual de AMLO” cómo ridículamente se autonombro el SNTE es el poder sindical, e incluso las “luchas democráticas del CNTE” sólo son laborales.

Y el único cambio posible se dará como siempre desde lo local, de forma individual en algunas escuelas y comunidades, serán algunas maestras y maestros y activistas los que construyan las resistencias y los planteamientos que den alternativas a nuestro sistema educativo y social cuya transformación tendrá que gestarse a contracorriente del marco jurídico recién aprobado.

He impartido cientos de cursos a docentes de primaria y diseñado modelos de capacitación que la SEP me ha pagado bien, pero que nunca aplicaron. Así que como docente de postgrado hago un llamado a la conciencia de los directores de las escuelas primarias que son quienes asignan grupo a los docentes; dejen de usar el primer año como grupo de castigo, necesitamos a los mejores maestros en el primer año, porque sí todos los mexicanos aprenden a leer y a escribir bien (en la actualidad) sería la mejor reforma educativa posible.

Así que agradecemos que el presidente y algunos funcionarios ya no roben dinero del presupuesto nacional, pero la corrupción va mucho más allá, Andrés Manuel López Obrador no puede decir que no es corrupto mientras sigan existiendo estos megaproyectos e iniciativas constitucionales que perpetúen el despojo, el abuso y la desigualdad, necesitamos un presidente que gobierne no sólo para los mexicanos presentes, necesitamos un presidente que no comprometa el futuro de los mexicanos que nacerán después de que él ya no sea presidente.

La vida es una construcción consciente.

@CompaRevolución

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