Proclama nacional del CNPM

A 494 años de la caída de Tenochtitlan, a 205 años del inicio de la lucha por la independencia nacional, a 105 años del inicio del Movimiento Revolucionario de 1910, a 101 años de la Convención de Aguascalientes, a 47 años del Movimiento Estudiantil-Popular de 1968, a casi 22 años del levantamiento zapatista y a más de 13 meses de la desaparición de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, nace el Consejo Nacional del Pueblo Mexicano (CNPM) como un instrumento organizativo en México que contribuya a crear y realizar un nuevo proyecto constitucional y a generar una nueva etapa nacional en la que predomine la justicia, la paz, la equidad, la democracia plena, la fraternidad, la salud, la felicidad y la libertad de todos, como parte del proceso de transformación de la vida en el planeta.

Nos preocupa la decadencia de la cultura occidental centrada en la competencia económica y militar, la depredación de la naturaleza y la afectación psicosocial de las comunidades, familias y personas. Los recientes atentados del 13 de noviembre en París, que dejaron un saldo de 153 muertos y cientos de heridos, reivindicados como reacción de la organización “Estado Islámico” por los bombardeos de la OTAN sobre Siria en octubre pasado y que ahora pueden ser la justificación para una invasión militar en ese estratégico país, en confrontación con intereses rusos, junto con el recrudecimiento de la guerra en Afganistán y las abiertas amenazas de atentados en otras metrópolis, además del miedo y el terror generalizado pueden desplegar la guerra y la desestabilización regional con un grave impacto mundial. La paz es una necesitad y un derecho fundamental para todos los seres humanos, fomentemos una cultura de paz. ¡Alto a la guerra! (Ver documentos anexos).

Cada vez son más alarmantes los indicadores de la sociedad decadente en todo el planeta: la super concentración económica en menos del 1% de la población está depredando los niveles de vida y la capacidad adquisitiva de más del 99%; los técnicamente poderosos continúan abusando de manera descomunal de los recursos naturales del planeta generando una situación de colapso ambiental y energético; la crisis económica y cultural progresiva eleva cada vez más los niveles de violencia y crueldad en la calle, en los centros de trabajo, en la escuela, en las familias; así como la desconfianza generalizada, la inseguridad y los suicidios, particularmente en los jóvenes; las muertes por infartos; la proliferación del cáncer, la obesidad y la diabetes; el consumo de drogas, el consumismo comercial, la superficialidad en las relaciones humanas, los sentimientos de soledad y las crisis existenciales.

En casi todos los países, y particularmente en México, se vive un clima de inseguridad, desconfianza y progresiva soledad emocional, lo que aunado al estrés por motivos económicos, laborales y urbanos hace crecer el consumo de drogas químicas y formas de enajenación por las vías electrónicas y comerciales que redundan en la despersonalización de los seres humanos.

En México, el consumo de drogas aumenta rápidamente pero todavía son menos de un millón las personas adictas a estupefacientes, lo que contrasta con los más de 28 millones que hay en Estados Unidos. Sin embargo, la llamada delincuencia organizada, formada por grupos y cárteles de narcotraficantes, y los niveles de violencia en nuestro país han crecido de manera exponencial en los últimos 10 años, en contraste con la casi nula persecución y complacencia con el trasiego de drogas y armas por parte de los vecinos del norte. El número de ejecuciones diarias, mensuales y anuales en México es alarmante: se reporta un promedio de 2900 homicidios cada mes, equivalentes a 34800 muertes por año. Adicionalmente, se registran más de 5000 desapariciones de personas por año y el número crece rápidamente. Deben legalizarse las drogas y obsequiarlas a los adictos que acudan a clínicas y hospitales donde se les brinde información, orientación y se les ofrezcan alternativas de tratamiento médico y psicológico gratuito para superar su enfermedad.

Más de 6 millones de mexicanos en edad de trabajar no tienen opciones laborales y no perciben salarios, lo que representa más del 10% de la población económicamente activa. Más de 8 millones de jóvenes ni estudian ni trabajan. De la población que regularmente tiene ingresos, más del 90% gana menos de 10,000 pesos mensuales, por lo que su vida se desenvuelve en circunstancias de marginación, pobreza y graves presiones económicas que afectan la salud corporal, emocional, familiar, laboral, escolar y comunitaria. En contraparte, un pequeño puñado de mexicanos está entre los más ricos del planeta. México es uno de los países con mayor polarización económica: un mar de miseria y pobreza rodea una diminuta isla de adinerados. Es necesario cambiar el modelo económico para generar opciones laborales a través de empresas cooperativas y lograr una distribución equitativa de la riqueza producida entre todos.

Las universidades públicas frenaron su crecimiento desde 1976, por lo que cada año aumenta el número de jóvenes que desean continuar estudiando y son literalmente “rechazados”, motivando su frustración y desesperación, pues son pocos los que pueden tener acceso a las universidades privadas que correlativamente han proliferado en las últimas décadas.

Los modelos educativos por “competencias” que se pretenden imponer a todos los niveles educativos están orientados a crear “empleados” que compitan entre sí por los escasos y exigentes puestos de trabajo que ofrecen las empresas cada vez más transnacionales. Cada vez se le da menos importancia a las humanidades, a la filosofía, a la inventiva tecnológica, a las artes y a los deportes. Talentos como los de los jóvenes del Instituto Politécnico Nacional que han ganado los primeros lugares del mundo en robótica no han sido valorados ni proyectados mínimamente.

Al menos desde 1982 y hasta la fecha, quienes han estado como responsables de la educación nacional no cuentan en su trayectoria con pensamiento, obra o experiencia educativa destacada antes de ser nombrados como Secretarios de Educación Pública. La gran mayoría de ellos no se habían ocupado de manera prioritaria del tema educativo antes de su nombramiento y han durado un promedio de 3 años en el cargo.

La mencionada “Reforma Educativa” 2013 se apega a directrices internacionales relacionadas con el tema de la calidad educativa que equivocadamente suponen que la evaluación estandarizada de docentes y estudiantes es el elemento fundamental para mejorar dicha calidad, sin que haya evidencia para ello y sin un proyecto pedagógico y educativo que dé contexto y sentido a dichas evaluaciones. Una pseudo evaluación así constituye solamente un instrumento de control y discriminación de quienes no se someten a la ideología del instrumento.

La “Reforma educativa” 2013 hace recaer sobre los docentes la responsabilidad total de la problemática educativa, al centrarse sobre la evaluación de los mismos, cuestionando de entrada su desempeño profesional y amenazando su estabilidad laboral, sin considerar otros factores relevantes: planes y programas educativos; sistema de evaluación del aprendizaje; formas de organización y gestión escolar; infraestructura, recursos y materiales didácticos; entorno escolar; vínculo escuela-comunidad; salud y nutrición de estudiantes y docentes; condiciones laborales y salariales; participación de estudiantes, docentes y padres de familia en las decisiones educativas fundamentales.

El Consejo Nacional del Pueblo Mexicano saluda al movimiento magisterial encabezado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y se solidariza con él, así como apoya las propuestas y acciones realizadas por el Consejo de Transformación Educativa (CTE), organización ciudadana independiente, que promueve la creación y desarrollo de instituciones educativas alternativas que respondan a las necesidades educativas de niños y jóvenes en vínculo con sus comunidades.

El Consejo Nacional del Pueblo Mexicano propone un nuevo proyecto educativo integral que valore la diversidad de talentos, experiencias, trayectorias y vocaciones de docentes y estudiantes para formular proyectos y acciones de beneficio social. Debe darse prioridad al aprendizaje creador y cooperativo y no al memorístico y competitivo. Los niños y jóvenes deben ser formados para ser empresarios cooperativos y no “empleados”. Una educación para la paz y la fraternidad. Es necesario acabar con los exámenes estandarizados como instrumento de evaluación para considerarlos como un medio didáctico más y hacer las evaluaciones mediante retroalimentaciones sistematizadas entre grupos de pares dentro de cada aula, inter-aulas, entre escuelas, entre municipios, entre estados y entre países diversos.

Rechazamos la reforma energética que permite la intervención de intereses particulares nacionales y extranjeros en la exploración, extracción, transporte y comercialización del petróleo revirtiendo la nacionalización del petróleo lograda por el pueblo en 1938, con el liderazgo del General Lázaro Cárdenas del Río. Apoyamos la lucha de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTYPP) en contra de la privatización de PEMEX y del despido injustificado de los ingenieros petroleros mexicanos y de otros trabajadores del petróleo. Como lo reiteró Heberto Castillo, el petróleo y el gas mexicanos deben ser cuidadosamente aprovechados para el desarrollo de la industria petroquímica nacional, así como es indispensable desarrollar y utilizar otras fuentes energéticas como la luz solar, el viento, la gravedad y la biomasa. Apoyamos a los agricultores que rechazan el uso y siembra de maíz transgénico y cualquier otro producto vegetal animal modificado genéticamente, en lugar de eso debe promoverse el uso y aprovechamiento de la herencia genética de las especies de maíz.

Desde hace varias décadas, hemos padecido un progresivo deterioro de la vida económica, política, cultural, social y personal de los mexicanos, como la de otros pueblos hermanos de América Latina, África y Asia, quienes padecen la marginación, el sometimiento político y la discriminación de gobiernos afines al poder financiero en México y en el mundo.

Estamos cansados de padecer una clase política anodina, mediocre, convenenciera y corrupta que solamente busca privilegios personales y de grupos, apegándose a los intereses de los más ricos explotadores. Una clase política que no representa al pueblo ni ofrece alternativas a los grandes problemas nacionales.

El control de la televisión y la radio se concentra en unas cuantas manos que manipulan la información y difunden entretenimientos con valores muy cuestionables y pobre estética, mientras se hostiliza y se amenaza a periodistas talentosos y honestos como Carmen Aristegui, despedida injustamente de un programa noticioso que estaba creciendo mucho en audiencia cotidiana.

Jóvenes de varios países latinoamericanos y europeos, aprovechando las redes sociales de internet, han sorprendido con movimientos de protesta y de propuesta pero no han logrado tener el impacto social y político suficiente por la falta de un proyecto consensuado y de la capacidad de organización para difundirlo, promoverlo y hacerlo realidad.

Cada vez es más necesaria y urgente la organización ciudadana y la unidad del pueblo mexicano para realizar una transformación social, cultural, económica y política que modifique y haga nacer las instituciones, las leyes, las empresas y la cultura de la República Mexicana Alternativa que anhelamos y está a nuestro alcance hacer realidad. Como es su tradición histórica, México debe encabezar el proceso de emancipación entre los países latinoamericanos y tener un papel en ese sentido dentro de la sociedad mundial.

Es necesario que las organizaciones y los movimientos que luchan por una vida digna para todos se unan en un proceso integrador, sin perder su independencia y con respeto a sus propios conceptos sobre la forma, los medios y los fines para transformar la vida de los mexicanos. El Consejo Nacional del Pueblo Mexicano es un espacio de diálogo, respeto, integración, vinculación y articulación de las demandas, las causas, los objetivos y las acciones económicos, políticos, culturales y sociales de todos los sectores del pueblo que buscan la emancipación del yugo capitalista neoliberal que depreda los dones naturales y, entre ellos, la vida física, emocional y social de los mexicanos.

Las organizaciones alternativas y las personas que buscamos la transformación social, queremos y podemos dialogar de manera receptiva y con la mente abierta para integrar conceptos, ideas y proyectos orientados a dar vida y a consolidar nuevas instituciones ciudadanas que cuestionen lo absurdo de las actuales políticas públicas y vayan generando una nueva organización de la vida social, en la que el bienestar de cada persona será lo mejor para todos.

El CNPM luchará por liberar la voluntad popular que actualmente está secuestrada por la clase política integrada por camarillas de dirigentes de los partidos políticos que -salvo contadas excepciones- reciben millonadas de dinero del erario nacional, al que administran a su conveniencia personal y facciosa.

Impulsaremos la transformación económica a través de la formación y desarrollo de empresas cooperativas, en el campo y en las ciudades; de empresa sociales solidarias; creación de institutos de formación de dichas empresas y de modelos asociativos en todo el país; promoveremos el intercambio comercial equitativo, la formación de bancos alternativos y la planeación democrática del presupuesto nacional, mediante la creación del Consejo Nacional de Transformación Económica (CNTRAE).

Pugnaremos por revalorar el trabajo y la reconstrucción del aparato productivo, así como recuperar la vida comunitaria, la solidaridad, y la defensa del patrimonio cultural y natural, para instalar las libertades sociales y políticas de todos los mexicanos. Es necesario asegurar la estabilidad en el trabajo y el desarrollo profesional y laboral. Es fundamental la distribución equitativa del producto del trabajo y de la riqueza. Necesitamos que la economía social intervenga en los sectores estratégicos de la economía. Los ingresos de los trabajadores deben ser suficientes para que vivan dignamente con su familia y eliminar las diferencias abismales entre la percepción económica del patrón y la de quienes generan la riqueza. Lucharemos por asegurar condiciones de vida digna a todos los mexicanos, evitando la privatización y mercantilización de los derechos sociales. Debemos combatir el atraco que las afores han hecho a los ingresos de los trabajadores. El trabajo y la producción deben atender las necesidades humanas y no el lucro y la perversidad consumista. Los trabajadores deben participar en las definiciones, en la planeación y en la evaluación de las políticas tanto sectoriales como nacionales.

Promoveremos las actividades artísticas y recreativas y contribuiremos a difundir y proyectar los talentos de artistas y deportistas para promover una intensa vida cultural que inspire el desarrollo de niños, jóvenes y adultos.

Debe cuidarse el diseño y el desarrollo urbano para evitar la sobreexplotación de acuíferos, la destrucción de bosques, ríos y lagunas, así como la concentración de gases y el hacinamiento social. Es necesario reorganizar la distribución geográfica de las actividades que realizan habitualmente las personas para evitar desplazamientos innecesarios y excesivos, desgastantes y contaminantes. Incentivaremos la creación de fuentes de ocupación laboral en los estados para evitar la migración a las ciudades y fuera del país.

Es necesario propiciar una cultura ciudadana para cuidar los dones y recursos del medio ambiente físico y social en sus aspectos energéticos, estéticos, funcionales e higiénicos.

Impulsaremos el desarrollo de la investigación, la ciencia y la tecnología a través de hacer visibles y accesibles los medios de publicación y difusión, así como del reconocimiento y valoración a los inventores y generadores de nuevas posibilidades sociales.

Impulsaremos la formación de un nuevo estado plurinacional en el que se valoren, se respeten, se integren y se proyecten las lenguas y culturas de los pueblos originarios indígenas, contribuyendo a su autonomía territorial y comunal, como la de todas las organizaciones sociales afines con los principios, valores y objetivos del CNPM.

Los migrantes son nuestros connacionales en Estados Unidos y Canadá. Las divisas que remiten a nuestro país han repercutido como enorme y sustantiva fuente de ingresos: son cerca de 40 millones los mexicanos y sus descendientes radicados en territorio estadounidense: sus ahorros alivian las maltrechas zonas deprimidas en México en los estados más pobres. Son indignantes las declaraciones del precandidato del Partido Republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, contra los migrantes latinos y las medidas antiinmigrantes impuestas en ese país en las últimas dos décadas: arrestos humillantes, deportaciones masivas y cientos de muertes cada año.

La televisión y la radio que ahora están en manos privadas deben ser propiedad de pueblo para servicio del mismo y sus comunidades, siendo administradas por consejos ciudadanos plurales en los que participen las universidades y personas de los diversos géneros y los diferentes grupos étnicos, siendo medios poderosos para fomentar la cultura, el arte, el conocimiento, la salud, la solidaridad, los valores sociales y la paz.

Queremos hacer al municipio verdaderamente libre y base de la vida nacional. Son los municipios los que deben recaudar las contribuciones de los ciudadanos de acuerdo a sus ingresos y también en los casos de consumos que no sean indispensables. Los municipios son los que deben enviar una parte de sus ingresos fiscales a los estados y a la federación, no lo inverso como es ahora.

Los estados de la República deben ser efectivamente libres y soberanos haciendo realidad la vocación federalista que nos han legado los legisladores de 1857 y de 1917. El Distrito Federal debe tener una reforma política, para que sea la entidad federativa número 32 y que sus ciudadanos tengan los mismos derechos políticos que los habitantes de todo el país.

Todo lo anterior debe ser plasmado en un nuevo proyecto constitucional y un nuevo congreso constituyente que retome lo mejor del pensamiento histórico mexicano y universal para configurar y hacer realidad la Sociedad del afecto, en la que cada uno perciba que el bien de los demás es su propio bien y las comunidades cuiden y valoren el bien de cada persona como bien de todos.

El Consejo Nacional del Pueblo Mexicano demanda y se propone hacer realidad lo siguiente:

  • Presentación con vida de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa desaparecidos el 26 de septiembre de 2014. Y castigo a todas y todos los responsables de ese crimen de Estado.
  • Aprehensión y consignación de los responsables del incendio de la Guardería ABC en Sonora donde murieron quemados 49 bebés y 79 lesionados.
  • Libertad a los presos políticos Manuel Mireles (Michoacán), Néstora Salgado (Guerrero), Oscar Hernández Neri (Chicoloapan-Texcoco), José Humbertus Pérez Espinoza (Estado de México). Y todos los presos políticos en el país.
  • Libertad a presas y presos encarcelados de manera injusta.
  • Reinstalación inmediata de Carmen Aristegui en su programa noticioso en MVS.
  • No a la privatización del IMSS, del ISSSTE y de todas las institución de seguridad social en los estados.
  • Registro del Sindicato de Jornaleros Agrícolas de San Quintín.
  • Crear la comisión de la verdad para investigar todos los crímenes de estado.
  • Cancelación de las concesiones mineras y petroleras otorgadas a intereses privados y extranjeros.
  • Defensa de la soberanía alimentaria.
  • Convocar a las comunidades para crear un sistema integral del cuidado de los recursos naturales.
  • Apoyo a la agricultura de subsistencia familiar como modelo de restructuración del campo.
  • Derechos plenos a los trabajadores por honorarios.
  • Seguro social y prestaciones para todos los trabajadores.
  • Imponer régimen jurídico de protección laboral a los trabajadores que laboran bajo el régimen de prestadores de servicios.
  • Derogación de las reformas energética, educativa, laboral, fiscal, del agua, de pensiones, de salud, materia agraria, telecomunicaciones y financiera.
  • Penalización a la tala de árboles e incendios provocados en toda la República.
  • Ejercer el inalienable derecho del pueblo, establecido en el artículo 39 de la Constitución para “…alterar o modificar la forma de su gobierno.”, exigiendo, por lo tanto, la revocación de mandato a Enrique Peña Nieto.
  • Abolir todos los tratados de libre comercio.
  • Limitar el crecimiento de las metrópolis.
  • Rechazo a las normas 26 y 27 que utiliza el gobierno del Distrito Federal para el desarrollo de megalópolis.
  • Frenar los desarrollos urbanos metropolitanos para evitar la sobreexplotación de los mantos acuíferos y evitar traer agua de una cuenca a otra.
  • Derogación del secreto bancario.
  • Acciones en contra del lavado y blanqueado de dinero.
  • Prisión a los responsables de la matanza de Tlatlaya.
  • Respeto y legalización de las diferentes preferencias sexuales.
  • Destitución de Arturo Escobar actual subsecretario de prevención del delito.
  • Aprehensión y encarcelamiento a todos y cada uno de los delincuentes de cuello blanco y funcionarios públicos y pseudo representantes populares.
  • No a la participación de México en fuerzas de seguridad internacional ni de fuerzas extranjeras en México.

El Consejo Nacional del Pueblo Mexicano expresa su solidaridad con los siguientes movimientos sociales y llama a formar un gran frente nacional para el rescate de nuestro País:

  • Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)
  • Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad
  • Constituyente Ciudadana
  • Frente Amplio Social Unitario (FASU)
  • Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)
  • Frente Mexiquense para la Defensa de una Vivienda Digna A.C.
  • Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero
  • Unión Nacional de Trabajadores
  • Pueblo de Cherán, Michoacán.
  • Nueva Central de Trabajadores
  • Por México Hoy
  • Sindicato mexicano de electricistas (SME)
  • Pacto Nacional por los Derechos de las Mujeres
  • Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México (ECOMUNIDADES)
  • Frente Popular 9 de junio en defensa de los Recursos Naturales Coyotepec
  • Consejo Comunitario de Abastos Social
  • Autodefensas de Michoacán
  • Vía Campesina
  • Sin maíz no hay país
  • Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias
  • Movimientos en defensa del agua
  • Defensa de la Chinampa de San Gregorio Xochimilco
  • Frente Amplio No Partidista contra el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México y otros megaproyectos.
  • Congreso Nacional Politécnico y sus alianzas con otras Universidades.
  • Vanguardia Social, A.C.
  • Movimiento Amplio de Resistencia Social, A.C.
  • Trabajadores de Mexicana de Aviación.
  • Mineros en lucha.

Adoptamos como parte de esta proclama:

  • “Declaratoria Ciudadana: México en alerta de violencia de género; justicia, derechos plenos hoy, por un mejor mañana” (Ver anexo).
  • “Derecho a la alimentación” (Ver anexo).

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