Cómo vivir sin partidos / II

  • Los Congresos Municipales y la economía cooperativista
  • La refundación nacional pasa por refundar los municipios

Vender el avión presidencial, bajar sueldos, dejar los Pinos y vivir aquí o allá, aumentar unas pensiones y suprimir otras, hacer una refinería, etc., son cosas buenas, pero cosméticas, que no significan una transformación nacional. Cualquier gobierno ha hecho todo eso en el pasado o lo puede hacer y no basta para acabar con la pobreza de las mayorías, vaya, es andar por las ramas.

Una cuarta transformación significa cambiar las estructuras políticas y económicas que generan la desigualdad y las injusticias, siendo necesario que el horizonte sea la búsqueda de la democracia, el poder del pueblo. Por ello se propone aquí, para un Nuevo Gobierno y para una Nueva Constitución que verdaderamente refunden al país, la construcción de Congresos Municipales, que no son sólo la reunión política en asambleas comunitarias, sino que requieren de recintos oficiales, los edificios donde sesionará el pueblo. Porque todos sabemos que hoy los ayuntamientos son espacios de poder concentrado en pequeñas mafias que se asignan los recursos para su propio beneficio ¡en nombre del municipio libre! Eso debe terminar pues se trata de una falsa libertad.

La edificación de los Congresos Municipales puede ser un ejemplo de una nueva economía: será convocada para cooperativas constructoras, siendo este requisito cooperativo lo primero, así como la mayor adquisición de insumos en empresas cooperativas y mexicanas. Esto debe establecerse en las bases de la licitación, así como auditorías para un verdadero funcionamiento cooperativista de las empresas elegidas. El Estado debe poner todo su esfuerzo en esto, pues es el inicio de un nuevo país con base en una economía donde la riqueza se distribuye equitativamente de manera automática, de acuerdo al tiempo trabajado y no a las acciones de una sociedad anónima. Existen en México muchos expertos en cooperativismo que pueden hacerlo.

Desde luego se requiere, de manera paralela, una convocatoria a la refundación municipal, para que se formen las asambleas de los congresos locales que ocuparán dichos recintos, como primera autoridad en los municipios, donde todos trabajan también de manera cooperativa, con un mismo sueldo y de acuerdo al tiempo trabajado.

Estas asambleas son un primer paso o requisito para que todos los impuestos que se generan en un municipio, estatales y federales, pasen directo a las cuentas bancarias municipales. Así, donde se establezcan estos Congresos Municipales, desaparecen los ayuntamientos emanados de los actuales partidos al terminar su gestión. Ahí es donde se decidirán las grandes transformaciones del país.

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