El pueblo soberano ante las elecciones del Estado de México

Consejo Nacional del Pueblo Mexicano

Unidad en la diversidad por una vida digna

A 26 de mayo de 2017

AL PUEBLO DE MÉXICO:

AL PUEBLO DEL ESTADO DE MÉXICO:

A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL:

A LAS ORGANIZACIONES ALTERNATIVAS:

 

El pueblo soberano ante las elecciones del Estado de México

El próximo 4 de junio está programada la jornada para elegir gobernador del Estado de México que es la entidad más poblada del país, con más de 16 millones de habitantes (13.5% de la población nacional), y la segunda entidad en producción económica (9.3% del PIB nacional), después de la Ciudad de México (16%). Más del 60% de la población habita en municipios del Valle de México y la parte minoritaria se encuentra en el Valle de Toluca. Un estado que ha estado bajo el dominio del PRI sin interrupción, especialmente del llamado grupo Atlacomulco, con los más altos niveles de corrupción, de violencia, de injusticias, y, especialmente, de feminicidios.

Como era de esperarse, es notoria la inversión económica que el PRI está desplegando para la compra de votos y para el salario de un gran contingente de operadores electorales. Muchos ciudadanos reportan ofrecimientos de 1000 a 3500 pesos por voto, otra cantidad por aceptar que coloquen un anuncio promocional en casas y pequeños negocios, así como la asignación de cantidades a algunas personas para invitar a sus vecinos a desayunar el día de la elección y luego llevarlos a votar. Es abierto el reparto de productos y de tarjetas electrónicas en las que se ofrece depositar dinero si el PRI gana la elección en la sección correspondiente. Aunado a lo anterior, existe toda una producción mediática para denostar y llenar de lodo a los demás candidatos, especialmente a quien tenga mayor apoyo popular. Es increíble que los reyes de la corrupción pretendan acusar de corruptos a quienes ven que tienen ese apoyo social.

A pesar de todo, es importante señalar que en esta ocasión, como nunca antes, existen condiciones muy propicias para que el PRI pueda ser derrotado, dada la grave situación social y económica, así como el desprestigio de la clase política, especialmente de Enrique Peña Nieto, lo que amenaza con un estallido social. Por eso están invirtiendo desproporcionadas cantidades de dinero extraído al erario público y haciendo gala de las marrullerías y mapacherías en las que los priistas son expertos, entre ellas el apoyo manifiesto al PRI por parte del Instituto Electoral del Estado de México y la escalada mediática de los periodistas de radio y televisión al servicio del gobierno.

Es evidente que el resultado en el Estado de México tendrá un efecto sobre la dinámica del cambio de poderes federales y en varios estados de la República programados para 2018. Si el PRI se mantiene “gobernando” el Estado de México a través de las acciones fraudulentas que ya viene realizando, esto será una señal más de que la vía electoral está vedada como camino de liberación del pueblo de México y que en el 2018 ocurrirá otra andanada económica y marrullera, como ha ocurrido cada vez más en los procesos electorales. Participar en las elecciones es jugar en su cancha, con sus trampas prestablecidas, con el árbitro a su favor, con el dinero legal e ilegal a su favor, con equipos paralelos dedicados a enlodar o dañar a los participantes ingenuos. Un juego diseñado para que ellos ganen. ¿Quiénes quieren participar así?

Para el Consejo Nacional del Pueblo Mexicano (CNPM), la legislación electoral es corruptora y los institutos electorales, por lo mismo, tienen una tendencia corrupta. No es casual que los consejeros electorales sean elegidos y, por tanto, sean representantes de los mismos partidos políticos; es decir, son árbitros parciales. El dinero que el gobierno le asigna a los partidos es corruptor y los somete a fiscalizaciones e intervenciones sobre su vida interna, pero les niega el acceso a difundir ampliamente sus ideas por los medios electrónicos. Es inverosímil que se le asignen cantidades de dinero diferentes a los partidos y candidatos, dándole más al que ganó la elección anterior, como si en una carrera atlética se le diera ventaja de decenas de metros al ganador de la competencia anterior. Los salarios para los cargos de elección popular son demasiado altos con respecto al promedio de ingresos de la población, lo que favorece que quienes llegan a un cargo cambien sus valores y sus compromisos sociales con tal de mantenerse en ese nivel económico y evitar volver al que tenían antes.

La forma en que está concebido el servicio público, como poder económico y político, promueve que quienes se deciden a participar caigan en rebatingas por los cargos y estén dispuestos a llenar de lodo a sus contrincantes. El diseño político genera división en el pueblo y entre los participantes en la vida política, quienes compiten en habilidad para denostar al otro.

Por lo anterior, el CNPM está convocando al soberano, que es el pueblo de México, a realizar un cambio político mediante una Nueva Constitución Mexicana para que sean las Asambleas Comunitarias las que elijan delegados al Consejo Municipal; que sean los Consejos Municipales los que elijan delegados al Consejo Estatal respectivo, y los consejos estatales elijan delegados al Consejo Nacional. En cada Consejo se debe elegir al Presidente o Coordinador General, así como a otros funcionarios y comisiones. Si éstos no cumplen con lo que su consejo espera pueden ser relevados en cualquier momento, y no como ahora que, a pesar de que Peña Nieto tiene un bajísimo respaldo popular no es fácil quitarlo. El autogobierno popular no requiere de campañas políticas tan costosas como las actuales. Ese dinero que ahora se dilapida podría ser invertido en salud, educación, cultura y recreación. Los Consejos serán órganos colegiados en los que se buscará el consenso, la unidad en la diversidad, y no la rebatinga.

Por ello el CNPM y el Consejo de Organizaciones Alternativas, junto con muchas otras organizaciones, estamos convocando a instalar el Nuevo Congreso Nacional Constituyente Mexicano, con delegados de todos los estados y de las organizaciones sociales, cuya primera sesión será del 13 al 15 de octubre de 2017 en la Ciudad de México, previendo aprobar una Nueva Constitución en febrero de 2018. Antes de que comiencen las campañas presidenciales. La Nueva Constitución será sometida a un plebiscito nacional y será la base para nuevas constituciones estatales y municipales, así como podrá ser promulgada para entrar en vigor en cada municipio, en cada estado y en toda la República, según la fuerza de los movimientos que la impulsen.

 

¡¡BASTA DE ELECCIONES COSTOSAS Y AMAÑADAS!!

¡¡VAMOS POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN MEXICANA!!

¡¡JUSTICIA PLENA, EQUIDAD PLENA, DEMOCRACIA PLENA, FRATERNIDAD Y LIBERTAD!!

¡¡VIVA EL PUEBLO SOBERANO!!

 

Unidad en la diversidad para una vida digna

 

CONSEJO NACIONAL DEL PUEBLO MEXICANO

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